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π y e están en la Biblia - Capítulo 1 - Una señal de Dios

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π y e están en la Biblia - Capítulo 1 - Una señal de Dios

”Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”
San Mateo 24:14

1.1) La identidad de Euler

Hace poco más de 250 años, el matemático suizo Leonhard Euler hizo uno de los descubrimientos más impactantes en la historia de las matemáticas. Extendiendo el concepto de función exponencial al campo de los números complejos, descubrió la relación entre aquélla y las funciones trigonométricas: esto relacionaba de un modo inesperado a las funciones más importantes de dos áreas hasta entonces completamente distintas de las matemáticas: por un lado la aritmética y el análisis infinitesimal, y por el otro, la trigonometría y la geometría. Publicó su hallazgo en 1748, en su libro Introductio in Analysin Infinitorum, donde incluía en su epígrafe 138 la que hoy se conoce como fórmula de Euler:


        Fórmula de Euler


El propio Euler hizo la observación de que si se consideraba el caso particular en que el ángulo vale π, la fórmula anterior adquiría una bellísima forma, que de un modo inesperado combinaba a los 5 números más importantes de las matemáticas. Hasta hoy se conoce a esta fórmula como identidad de Euler:


        Identidad de Euler


Relaciona los dos números naturales fundacionales de la aritmética (0 y 1), con los dos números irracionales más importantes de la matemática (e y π) y con el número i, o unidad imaginaria, base de las matemáticas en el cuerpo de los números complejos. Se trata de cinco constantes matemáticas descubiertas en épocas tan distintas y por razones tan diferentes (empezando por el 1, conocido desde que el hombre es capaz de contar, pasando por π, bien conocido en la Antigüedad, siguiendo por 0, que sólo algunas culturas conocieron antes de los tiempos modernos, y llegando a la constante e y el número i, hallazgos de la matemática de los siglos XVI y XVII), que no sorprende que haya entre los matemáticos actuales un implícito consenso en cuanto a considerarla como la fórmula matemática “más bella” o “más sorprendente” de la historia.

Dicho sea de paso, fue Euler quien utilizó la letra e por primera vez para designar a esta constante, y los matemáticos han mantenido el uso de dicha letra en su honor.

1.2) e y π en la Biblia

Más de 1500 años antes de que naciera Euler, e y π ya estaban en la Biblia. Esas dos constantes que son el eje de su famosa identidad, y que son sin duda las dos constantes irracionales más importantes de las matemáticas, presentes en decenas de fórmulas fundamentales de varias ciencias, lo que es decir, presentes en casi todas las descripciones matemáticas que la ciencia moderna hace del Universo, fueron puestas en la Biblia, y no fueron puestas para que las vieran los hombres de siglos pasados. ¿Cómo las habrían podido descubrir en tiempos en que ni siquiera sospechaban que existía el número e? Fueron puestas por el verdadero autor de la Biblia, YHVH, como una señal para nosotros en el tiempo final de la historia del mundo, y como una señal inequívoca de que la Biblia no es creación cultural de un pueblo, sino que este pueblo fue realmente elegido por Dios para recibir un mensaje que transmitió al resto de la humanidad.

1.3) ¿Por qué ponerlas para que fueran vistas sólo al final de los tiempos?

Es un tema recurrente en la profecía bíblica, especialmente en el libro de Daniel y en el Nuevo Testamento, que la comprensión del plan de Dios y de su mensaje estaría parcialmente sellada hasta el tiempo del fin. Sólo cuando el fin del mundo estuviera próximo, muchas señales que habían estado hasta entonces ocultas serían reveladas, y muchas profecías y pasajes bíblicos difíciles y de interpretación polémica o dudosa serían finalmente comprendidos. A medida que nos acercamos al fin de los tiempos, las señales se multiplican, y lo que antes no era visible, ahora lo es. Y la Biblia fue escrita de tal modo que una vez que se hace visible una señal, resulte inequívoco que dicha señal viene de Dios y no es una casualidad.

 

1.4) ¿Dónde están e y π en la Biblia?

El número π está codificado en Génesis 1:1, el primer versículo de la Biblia y del Antiguo Testamento.

El número e está codificado en Juan 1:1, el primer versículo del evangelio según San Juan, y como veremos, un versículo muy especial en muchos sentidos, y que podría considerarse como el inicial del Nuevo Testamento.

Estos dos números están codificados mediante el antiguo arte de la Gematría, por el cual las letras de los alfabetos antiguos tenían asignado valor numérico, haciendo así que toda letra, palabra o frase escrita en hebreo o griego, las lenguas en que respectivamente fueron escritos el Antiguo y el Nuevo Testamento, se asocien a valores numéricos.

Veremos más adelante cómo se computan los valores de Gematría para letras, palabras y versículos bíblicos, y cómo por esta vía se puede llegar al valor de π para el versículo Génesis 1:1 y al valor de e para el versículo Juan 1:1.

 

1.5) ¿Cómo asegurar que no se trata de una casualidad?

En esta cuestión, distingamos entre creyentes y no creyentes.

Si crees en Dios, no tienes más que recordar que la palabra casualidad no existe en idioma hebreo. Nada ocurre por casualidad en la Biblia. Por lo cual puedes estar seguro de que fue YHVH quien puso a esas dos constantes en esos dos versículos.

Si no eres creyente, entonces considera las probabilidades. Como veremos, el evento combinado de que π y e aparecieran por casualidad en esos dos versículos, tiene una probabilidad menor a 1 en 1.000 millones. Es mucho más fácil ganar la lotería, pero por supuesto, si eliges no creer, siempre puedes apostar por la remotísima chance de que todo sea un accidente.

Recuerda al apostar que lo que está en juego no es un trago, un boleto de lotería ni tampoco tu vida actual, sino algo mucho más importante e irreversible en sus consecuencias: dónde vas a pasar la eternidad.